¡¡MUY BUENAS, FAMILIAS!!
¿QUE TAL ESTAMOS?
Estamos ya casi, casi adaptados al cole, a las normas, a la clase....al día a día....pero hemos venido muy, muy charlatanes....jejeje....
A la seño se le ha ocurrido una genial idea que ha visto por internet para mantenerlos en silencio el tiempo que trabajan individualmente con el libro, las fichas....para concentrarse más y mejor.
Os lo cuento...........
Uno de los mayores problemas que podemos
encontrar en las aulas es el ruido, sobre todo cuando
éste se convierte en una dificultad añadida para el profesor con respecto a su
necesidad de explicarse convenientemente y hacerse oír. Solucionar este problema es vital para
que el curso pueda prosperar conforme a lo estipulado por cada profesor y por
cada centro, por lo que las técnicas didácticas que puedan emplearse en este
sentido siempre son bienvenidas.
Hablamos de las llamadas “Criaturas silenciosas”, también conocidas
como “pompones del silencio” o “quiet o silent critters”,
su nombre en inglés.
Las criaturas silenciosas son seres muy
extraños y especiales que tienen súper poderes, y el principal es que poseen un
oído tan increíblemente bueno, que les permite captar el menor rumor en
cualquier sitio en el que se encuentren. Son seres solitarios también, pero no
por gusto, porque disfrutan mucho de la compañía de los estudiantes…
Al introducir y asociar una historia a
las criaturas silenciosas, conseguiremos que los alumnos sientan mayor interés
por las mismas, mostrándose a su vez más receptivos y más responsables a la
hora de guardar silencio durante una clase. Podemos ir más allá en nuestro
juego y decirles que como a las criaturas silenciosas les molesta cualquier
rumor, necesitan hacer amigos que sepan guardar silencio, colocando una criatura
silenciosa en la mesa de aquellos que consigan cumplir con esta norma de
comportamiento.
Las
criaturas silenciosas deberán ponerse o quitarse conforme se cumpla lo que
hayamos planteado. Es decir, si ponemos la criatura silenciosa para que haga amigos que no
dañen sus oídos, deberemos retirarla de la mesa si el niño o la niña dejan de
cumplir y vuelven al ruido hablando o riendo cuando no corresponda.
Lógicamente, acciones como toser o similares no entran en este método. Se
recomienda también que la acción de retirar a la criatura silenciosa pueda
ser algo reversible, con el fin de otorgar confianza a los alumnos y ofrecerles opciones e
incentivos para mejorar.
Utilizar métodos como este de las
criaturas silenciosas, ayudará a los niños a concentrarse y a aprender que es muy
importante respetar a los demás (al profesor, a los compañeros…), pues a veces
podemos entorpecer y molestar a otros sin darnos cuenta o sin querer. El hecho
de sentirse atraídos por las extrañas criaturas de nuestra actividad, hará que
deseen cuidarlas evitando el ruido que tanto les molesta, y generará en ellos
también un sentimiento de generosidad y de cariño que les hará portarse de
maravilla sin apenas darse cuenta. Una técnica, en definitiva, que merece la
pena probar…

¡¡HAN SIDO TODO UN ÉXITO!!
¡¡¡ESTAMOS TODOS ENCANTADOS CON NUESTROS NUEVOS AMIGOS!!!